Gabriel Vicens: “El futuro del campo balear tiene que ser verde o no habrá futuro” Gabriel Vicens: “El futuro del campo balear tiene que ser verde o no habrá futuro”

Medio Ambiente

El director general de Agricultura y Desarrollo Rural defiende la modernización del sector y el uso del agua regenerada como pilares del futuro agrario de las islas.

Con una trayectoria vinculada al campo balear y a la gestión del agua, Gabriel Vicens conoce de primera mano los retos que afronta la agricultura en las Islas Baleares: el relevo generacional, la falta de visión empresarial y la necesidad de apostar por la innovación. En esta entrevista, reflexiona sobre el valor del agua regenerada, la sostenibilidad y la urgencia de mantener vivo el paisaje agrario.

¿Cuál diría que es el principal problema que afronta hoy el campo balear en materia de relevo generacional?

En cuanto al relevo generacional, lo que falta es una iniciativa con visión empresarial. Seguimos con la idea tradicional de que la explotación agraria es un sacrificio, estar en el campo todo el día, y eso no resulta atractivo. No se está enfocando desde la utilización de tecnologías, sino desde el sacrificio. Y claro, así es más fácil dedicarse a otras cosas.

Baleares es una de las comunidades con menos jóvenes agricultores de España. ¿Qué factores explican esta situación?

El turismo. Es el motor de Baleares. Con el tema del turismo tenemos desde la hostelería, la restauración, los chárteres, los servicios… y todo eso es mucho más atractivo que el campo. Aunque sí reconozco que hay gente joven con una visión empresarial, eso es muy poca. Además, se busca comodidad, y claro, el campo no es precisamente cómodo.

¿También influye la falta de rentabilidad y los elevados costes iniciales?

Con esto discrepo, porque un joven agricultor tiene unas ayudas que no tiene ninguna otra profesión. Y son a fondo perdido. En otras profesiones hay que justificar gastos, pero aquí no. No hay ninguna otra profesión en la que te den dinero para empezar a trabajar. Es todo lo contrario.

Tengo un caso concreto de un chico de 22 años que ya está facturando más de 200.000€ en productos agrarios. Si se tiene una visión empresarial es viable.

¿A qué se refiere con falta de visión empresarial?

A que muchos se lanzan sin pensar en quién les comprará. Hay gente que se levanta un día y decide plantar algo sin haber estudiado el mercado. Si no sabes a quién vas a vender, acabarás comiéndote tus tomates. Hay que pensar primero en el cliente y después en la producción. Lo mismo pasa con otros proyectos: uno no puede abrir un centro ecuestre solo porque le gusten los caballos. Si no analizas la demanda, cierras. Todo negocio, también el agrario, necesita planificación y orientación al mercado.

¿Qué consecuencias tiene el abandono de tierras agrícolas en el paisaje y la economía rural?

En el paisaje hay muchas opiniones. Hay gente que le gustaría que todo fuera un bosque y otros que quieren verlo todo labrado, sin una hierba. Pero la cuestión no es esa, tenemos que ir un poco más allá.

Somos una isla, un conjunto de islas. Aquí, si deja de venir el barco cargado de mercancías, los supermercados se vacían. Lo vimos con el COVID y con la guerra de Ucrania. Cuando hay algún acontecimiento grave, lo primero que falta es la comida.

Por eso deberíamos tener un reservorio de tierras agrarias productivas, y no solo de tierras, también de tecnología. ¿Por qué Holanda es el primer productor hortícola siendo un país pequeño, con problemas de niveles freáticos? Porque tiene un sistema agrario a base de invernaderos y cultivos en vertical. Lo mismo pasa en Emiratos Árabes. La tecnología es lo que falta.

¿En qué consiste el nuevo proyecto de modernización del medio agrario?

El agua es la base de todo. Sin agua, la producción es baja. Las reservas subterráneas escasean y, si no llueve, el campo se resiente. El futuro pasa por la reutilización del agua regenerada y por construir más balsas para ampliar las zonas de regadío. Con agua y regadío, el sector se impulsa. También hay que cambiar la mentalidad: no podemos seguir con marcos de plantación amplios. Hay que aprender de Jaén, Murcia o Almería, que son competitivos porque producen más y mejor.

¿Incluye el plan formación en innovación y gestión empresarial?

Sí, se fomenta la formación. Está prevista la creación del Parque Agrario, promovido por el Ayuntamiento de Palma, y las cooperativas agrarias ya organizan cursos de manera continua. La Conselleria también ofrece formación. Si una comunidad de regantes nos pide un curso de riego, lo organizamos. No falta formación, pero sí coordinación entre el sector primario y las administraciones para que se comuniquen mejor las necesidades reales.

Centrándonos en el agua, ¿qué diferencia hay entre el agua depurada y la regenerada?

El agua depurada es la que suministran las estaciones de tratamiento de cada municipio. Para poder usarse en agricultura, necesita un tratamiento adicional: el terciario, que incluye desinfección, filtración y otros procesos para cumplir con los parámetros del Reglamento Europeo y del Plan Hidrológico de Baleares. Así se obtiene agua regenerada, segura y con nutrientes que reducen el uso de fertilizantes, bajando los costes al agricultor y mejorando la producción.

¿Qué ventajas concretas se han observado?

Hemos comparado campos regados con agua de pozo y con agua regenerada. En los almendros, por ejemplo, el crecimiento del árbol se duplica y la producción es mayor. Además, la Conselleria facilita esta agua gratuitamente a las comunidades de regantes, lo que supone un gran respaldo. Nosotros asumimos las instalaciones, el mantenimiento y el suministro, e incluso asesoramos a los regantes sobre cómo y cuánto deben regar.

¿Sigue habiendo reticencias entre los agricultores a usar agua regenerada?

Sí, pero es una cuestión generacional. Los jóvenes lo entienden perfectamente; los mayores todavía piensan que es “agua sucia”. Por eso hacemos jornadas de puertas abiertas, como la próxima en Santa Eulària, para mostrar que las balsas están llenas de vida: aves, peces, vegetación. El agua regenerada no huele, no contamina y es un recurso valioso. De hecho, cuando hay una avería, los regantes nos llaman enseguida preocupados.

Para terminar, ¿cómo imagina el campo balear dentro de 10 o 20 años?

Me gustaría verlo verde. Ya sea agrícola o forestal. Me preocupa ver montañas peladas, porque sin masa boscosa no hay lluvia. Necesitamos bosques para tener agua y agricultura para mantener el paisaje. El futuro tiene que ser verde o no habrá futuro.

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