Vestir la historia de Mallorca como reflejo de la sociedad de la isla
Vestir la historia de Mallorca como reflejo de la sociedad de la isla

Patrimonio histórico

Faldas, gipones y bordados que narran un patrimonio vivo

La indumentaria mallorquina del siglo XIX refleja la vida social y cultural de la isla a través de sus tejidos, colores y patrones. Faldas de seda, gipones ajustados, rebosillos bordados o calzones anchos formaban un vestuario rico en significado. Recuperar estas piezas, basadas en retratos y ropa antigua, permite comprender cómo vestían realmente los mallorquines de aquella época.


La indumentaria mallorquina del siglo XIX es el resultado de siglos de influencias culturales y transformaciones sociales. Tras la llegada de nuevos estilos procedentes de Europa —primero desde la península, después a través de Francia e Inglaterra—, los tejidos y patrones evolucionaron sin perder su arraigo en la vida cotidiana de la isla. El algodón, la lana, el lino y la seda convivían con la indiana, un algodón estampado muy popular entre las clases trabajadoras. Las mujeres combinaban faldas amplias, gipones ajustados, enaguas y rebosillos, mientras que los hombres vestían calzones anchos, camisas tradicionales y fajas que protegían la espalda durante las tareas del campo. La forma de vestir no era estática: dependía de la economía familiar, del acceso a los materiales y de las modas que llegaban lentamente a Mallorca. Para entender cómo se configuró esta identidad estética es imprescindible observar estas prendas tal y como eran, antes de que la folklorización del siglo XX simplificara y homogeneizara un legado mucho más diverso y complejo.

En el vídeo conocemos a Mateu Abdón Martorell, un joven costurero autodidacta que ha emprendido un proyecto extraordinario: reproducir con exactitud la indumentaria mallorquina del siglo XIX. A partir del análisis de retratos, fotografías y prendas antiguas, ha conseguido recrear telas, puntadas, patrones y formas de vestir fieles a la época, dando lugar a más de veinte conjuntos presentados en la exposición “De Bell Nou”. Su habilidad para el bordado, su minuciosidad en la investigación y su compromiso con la transmisión del oficio —incluyendo clases de costura y colaboraciones con agrupaciones folklóricas— están devolviendo vida a un patrimonio textil que pocas personas conocen en profundidad. Mateu no solo confecciona ropa: rescata memoria, preserva identidad y demuestra que el pasado aún puede dialogar con el presente cuando se trabaja con respeto y pasión.



Proyectos relacionados

No se han encontrado proyectos relacionados.

¿Quieres saber qué es el ITS?

Trabajamos por unas Islas Baleares que sean Sostenibles.

ACCEDE